Dead City: The Escape – Defendiendo el Ayuntamiento

-¡Joseph, date prisa! -Frank estaba afónico de chillar. Nunca había gritado tanto en su vida, al menos sin un micrófono de por medio. El músico empujaba con todas sus fuerzas, pero apenas podía contener a los muertos que arremetían contra la puerta cerrada. Si no la bloqueaban en los próximos minutos, entrarían en tropel en la habitación-. ¡Joseph!

-¡Estoy en ello, joder! ¡Pero esta librería pesa lo suyo! -gritó su compañero al tiempo que arrastraba un pesado mueble de roble. Joseph sabía que si conseguía llevarlo hasta la puerta, podría bloquear la entrada y evitar que los muertos irrumpiesen en el interior. Habían invadido el Ayuntamiento, pero no dejaría que entrasen en aquella habitación.

-¡Pues deja el maldito mueble y ayúdame! -gritó Frank hasta desgañitarse.

Joseph ignoró las voces que lanzaba Frank al aire y siguió empujando el mueble con gran empeño. La única forma que había de detenerlos era obstaculizando la entrada con algo grande y pesado, ya que la puerta no aguantaría por mucho tiempo el ataque de los muertos.

-¡Joseph! -Frank estaba desesperado. Podía escuchar al otro lado los gruñidos de decenas de zombis que golpeaban sin descanso la puerta, movidos por una insaciable voracidad. Entró en pánico cuando uno de los impactos hizo una brecha en la madera. Al margen de aquel alboroto, escuchó cómo crujían las bisagras con cada golpe, y supo al instante que ellas cederían antes que la puerta. No podían hacer nada, y en cuestión de minutos serían devorados.

Los zombis estaban a punto de echar la puerta abajo cuando Joseph entró en escena.

-¡Apártate! -gritó antes de empotrar la librería de roble contra la maltrecha puerta.

En cuanto Frank se quitó de en medio, corrió junto a Joseph para ayudarle a dar el último empujón. Habían logrado bloquear la entrada, y parecía que los muertos no serían capaces de derribar aquella barricada improvisada, o al menos no lo harían a corto plazo.

Mientras Frank corría de un lado a otro en busca de algo con lo que defenderse, Joseph se alejaba de la librería para apoyarse contra la pared de enfrente. El corazón le latía a cien por hora, y el esfuerzo realizado lo había dejado agotado, sediento y empapado en sudor. Cuando recuperó el aliento y la adrenalina empezó a desaparecer de su organismo, sintió como sus músculos le ardían-. ¡Hay que joderse! -se quejó a causa del dolor punzante en sus extremidades-. No había hecho tanto ejercicio desde que deje el instituto. ¿Te lo puedes creer?

-Pues no te acomodes, porque las cosas se están poniendo feas ahí fuera -Frank corrió hacía la única ventana del lugar armado con la pata de una silla que acababa de destrozar. Sin perder ni un segundo, arrancó de la ventana una de las tablas que la cubría, ayudándose de la pata de madera. “Después de todo, vamos a salir de aquí con vida”, pensó el músico con entusiasmo, pero se desmoralizó rápidamente al comprobar que había una reja en la ventana que les impedía huir al exterior-. Y al parecer estamos atrapados como dos ratas.


Defensa

En esta entrada escribiré sobre la Defensa y la importancia que tiene dentro del juego. Sí, es muy importante, porque si la Defensa llega a 0… todos pierden. Por este motivo los Jugadores tendrán que ir reparándola usando cartas de Tarea (Reparar Barricadas) o cartas de Apoyo (Reforzar las Defensas).

Ambas cartas hacen la misma función: las dos pueden reparar Puntos de Daño del Ayuntamiento pero con algunas diferencias. Para las cartas de Tarea (Reparar Barricadas) hay que pagar los recursos que piden colocando un peón sobre ella. Al hacerlo, además de aumentar la Defensa, el Jugador ganará Puntos de Victoria. Por el contrario, la carta de Apoyo “Reforzar las Defensas” no otorga Puntos de Victoria, aunque puede usarse para aumentar la Defensa sin tener que pagar ningún recurso (se supone que los Personajes tapan ventanas y puertas con muebles o con cualquier cosa que tengan a mano).

Al principio de la partida, la Defensa del Ayuntamiento está limitada a 8. Ese es su máximo. Pero como podéis ver en el dibujo de la izquierda, se puede aumentar hasta 10 construyendo la carta de Tarea “Alambrada de Púas“.

Sobre los colores de los escudos deciros que están para dividir la Defensa en niveles de daño: Superficial (Azul/Verde), Leve (Amarillo), Grave (Rojo). Hay cartas de Sucesos que afectan un nivel completo, de modo que si al refugio le quedan 6 Puntos de Daño (Daño Leve) y aparece una carta de Suceso que indica que hay que bajar al siguiente nivel, los Jugadores tendrán que colocar el contador de Daño en 3 (Daño Grave).

Como podéis comprobar, los Jugadores deben mantener la Defensa por encima del nivel de Daño Grave para evitar que una horda arrase con el refugio en cuestión de segundos. No todo se basa en conseguir Nuevos Personajes, Equipo o recursos. Deben saber que si no prestan atención a la Defensa del Ayuntamiento, ninguno ganará la partida al final.

Creo que no me dejo nada en el tintero con respecto a la Defensa.

Saludos y gracias a todos los que siguen este Proto.

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Publicado en Dead City: The Escape
One comment on “Dead City: The Escape – Defendiendo el Ayuntamiento
  1. flayx dice:

    Me ha parecido una entrada muy interesante y veo que este juego promete !!! 🙂 estoy deseando que lo termines para poder probarlo !! 😉

    Le gusta a 1 persona

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